UNA VIDA (BREVE) DEDICADA AL ARTE
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August Macke: Naturaleza muerta" (1911).
Ese joven se llamaba August Macke (1887-1914) y la anécdota es bien demostrativa de un claro componente de su personalidad: el entusiasmo que ponía en todo aquello que le atraía. Nacido en una pequeña ciudad alemana de provincias, el inicio del siglo XX llevó a su familia a Bonn, donde Macke cursó estudios de arte que amplió en Düsseldorf y Berlín. Sin embargo, el ambiente académico no parecía atraerle demasiado, de manera que en 1907 decide realizar un viaje a París, donde toma contacto con las obras de los impresionistas y con las de autores como Cezanne y Matisse. De vuelta a Alemania el joven pintor que nunca llegó a viejo decide vincular sus obras a las corrientes de vanguardias. Y lo hará, hasta tal punto, que en los siete años que le quedan de vida conocerá de manera directa a algunos de los más importantes artistas europeos de la época: Franz Marc, Kandinsky, Robert Delaunay o Paul Klee.
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August Macke: Niños en la fuente" (Hacia 1912).
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En la primavera de 1914 Macke realiza junto con Paul Klee un corto viaje a Túnez. Fruto de aquella experiencia es una impresionante serie de obras, sobre todo acuarelas, en las que el pintor muestra su interés por captar, desde su peculiar mirada, los ambientes del país norteafricano. Son casi breves apuntes en los que combina la simplicidad de las formas, captadas en sus volúmenes básicos, con una amplia riqueza cromática. Todo ello junto a la presencia de unos personajes anónimos en los que el rostro se
reduce a una simple mancha de color, tendencia que, salvo en sus retratos iniciales, siempre había caracterizado su representación de la figura humana.
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Unos meses después de ese viaje iniciático Macke regresó a Europa, cuando faltaba muy poco para que diese comienzo la Primera Guerra Mundial. Unos días después del inicio del conflicto fue llamado a filas. La muerte, otro personaje de rostro anónimo, como el de muchos desus cuadros, estaba esperándole en uno de aquellos campos de batalla, en Francia. Tenía solo veintisiete años. Seguramente, le quedaba mucho por pintar.
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August Macke: "En el bazar" (1914).
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Podéis ver más obras de August Macke en este enlace. Además, esta página alemana, que lleva el nombre del pintor, está por entero dedicada a él. Por otra parte, la casa donde vivió Macke en Bonn es ahora un museo en cuya Web (en alemán e inglés) se ofrecen también algunas informaciones sobre su vida y su obra. Para concluir, en esta presentación os dejo una panorámica de la evolución de su pintura. La acompaña, de fondo musical, la melodía "Valsa da Tunicia", de Vinicius de Moraes.
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